sábado, 26 de diciembre de 2015

Angustia de abandono

Angustia de abandono, una cárcel en el corazón

Se le conoce como “angustia de abandono”, “ansiedad por abandono” o “ansiedad por separación”. Se define como un miedo extremo que aparece en algunas personas, ante la posibilidad de separarse de una persona que aman. Aparece en el 40% de los niños y en un número indeterminado de adultos.mujer sobre un corazón


Esta condición fue definida por los psiquiatras John Bowlby y Mary Ainsworth, quienes desarrollaron la llamada “Teoría del apego”, con base en una perspectiva psicoanalítica.
Sus investigaciones se centraron principalmente en la relación de los niños con sus madres. Con el tiempo, se ha hecho visible que esta condición también se presenta en la vida adulta, aunque siempre sobre la base de experiencias vividas en la infancia.

Formas de la angustiaNiña triste

 

La angustia de abandono se presenta bajo dos formas: apego por ansiedad y apego al abandono. En la primera, que es la más típica, hay una fuerte dependencia hacia una persona amada y cualquier asomo de separación es experimentado con fuertes dosis de ansiedad. En la segunda, ocurre todo lo contrario: la persona se obsesiona con ser independiente y evita cualquier situación que pueda llevarla a lazos afectivos demasiado profundos.

La situación tiene su origen cuando la madre, o el cuidador de un niño, no puede, o no quiere, responder como figura protectora frente a los miedos que el pequeño experimenta. Ante esta circunstancia el niño puede crecer de dos formas:
  • Sigue durante toda su vida buscando el afecto y los cuidados que no tuvo durante su infancia.
  • Reacciona defensivamente y se torna distante y desconfiado para no volver a sentir esos vacíos que lo lastimaban cuando era pequeño.
En la vida adulta la angustia de abandono se manifiesta principalmente en el terreno de la pareja. Las personas tendemos a repetir los patrones de relación que tuvimos con nuestros padres y es por eso que los temores y expectativas infantiles entran nuevamente en escena.
Casi siempre hacen su aparición de manera inconsciente, es decir, no nos damos cuenta de que muchos de nuestros comportamientos obedecen a esas experiencias de infancia, sino que pensamos que forman parte de un presente sin nexos con ese pasado lejano.

Los ecos del abandono

 

Del 40% de niños que experimentan angustia de abandono, un 4% llega a extremos preocupantes. Es el caso de los pequeños que ante una tardanza de la madre entran en pánico y construyen terribles fantasías en torno a esa demora. Piensan frecuentemente en la posibilidad de que su madre, o su cuidador, sufra un accidente o una enfermedad y muera.Mujer con angustia agarrándose la cabeza

Aparecen también muchas manifestaciones físicas. Sienten dolor de estómago, o tienen vómitos y sensaciones de ahogo. También se vuelven frecuentes las pesadillas y experimentan temores nocturnos, miedo a la oscuridad y una inquietud permanente.

Los adultos con angustia de abandono viven también esos síntomas varias veces a lo largo de su vida. Generalmente cuando entablan una relación amorosa.
Casi todos son reticentes a enamorarse. Algunos de ellos dan el paso y después desarrollan una fuerte dependencia de su pareja. Se vuelven controladores, necesitados de llamar la atención en todo momento y extremadamente sensibles a cualquier expresión de autonomía por parte de su cónyuge. Se aferran a quien “aman”, de una forma que suele asfixiar al otro.
En otros casos optan por tener sexo casual solamente, o relaciones intrascendentes con varias personas a la vez. Hay desconfianza y se desprecia a los demás con el propósito de no desarrollar vínculos íntimos.
La angustia de abandono es una situación que demanda ayuda profesional para lograr que se hagan conscientes esas estrategias de comportamiento que en realidad no forman parte de “la manera de ser” de una persona, sino de un conflicto de infancia no abordado.
Ningún niño debería creer que el amor tiene condiciones

Ningún niño debería creer que el amor tiene condiciones
Ningún niño debe creer que el amor depende de sus acciones, de sus éxitos y de sus logros; deben saber que se les quiere... »

miércoles, 2 de diciembre de 2015

disfrutar de la vida

Art.

Sobreprotección

 

 Ayuda solamente a aquellos que verdaderamente lo necesitan. 

 

Para madurar tenemos que superar obstáculos continuamente.

 

 Siempre pensamos que los obstáculos si podemos evitarlos, mejor. Pero si existen es por algo. 

El sufrimiento, los errores, todo aquello que nos complica la vida…
 Creemos que todo eso es negativo, una percepción errónea y que debemos ir eliminando de nuestro interior tan rápido como podamos.
Lo que nunca debes hacer por los demás
Piensa, por ejemplo, en los errores. 
¿Verdad que tan solo con oír esta palabra ya piensas en algo negativo?
 No te confundas, de los errores se aprende y sin ellos no hay avance ni superación.
Si alguien está sufriendo o le está costando conseguir algo, puedes tenderle la mano de la escucha y la comprensión, del consejo y del impulso, pero es su lucha, no la tuya.
Para madurar tenemos que superar obstáculos continuamente. Piensa en una madre que continuamente esté defendiendo a su hijo. ¿Será capaz él de defenderse a sí mismo el día de mañana?
Esto no quiere decir que no debamos estar ahí y ayudar cuando así nos necesiten. 
Pero, debes aprender a diferenciar cuando debes aportar tu granito de arena y cuando solo debes prestar apoyo emocional.

Ayuda a quien realmente lo necesite
 
.Ayuda solamente a aquellos que verdaderamente lo necesitan.
 Nunca hagas algo que pueden hacer los demás por sí solos. 

Es su vida, su superación, su madurez… Tú ya tienes tu propia vida y tus propios obstáculos, no hace falta que ayudes a los demás a algo que ellos mismos pueden hacer.

Piensa, que si te comportas de forma sobreprotectora, ayudando cuando no es necesario, estás limitando a esa persona, le estás “cortando las alas". 
Esto impedirá que luego pueda volar.

Necesitamos pruebas y dificultades para saber cuáles son nuestros límites. Situaciones peores se han vivido y hemos salido airosos.
Conoce tus límites.

 No ayudes cuando no es necesario y no permitas que nadie te ayude ¡si no lo necesitas tampoco!

Cada uno tiene su propia lucha, cada uno se está labrando su propio camino. No permitas que te corten las alas, ni las cortes tú tampoco. El esfuerzo y la superación serán lo que te harán volar.

La bondad de la persona tiene poca publicidad

El único signo de superioridad que conozco es la bondad

El único signo de superioridad que conozco es la bondad, dijo supuestamente una vez el gran Beethoven. Y es que ser buena persona es la única inversión que nunca quiebra y siempre enriquece, tanto a uno mismo como al mundo.
Hay quien dice que las buenas personas hoy en día son un descuido de la naturaleza, pero lo cierto es que cada uno, en el fondo, manejamos nuestras propias bondades, sonriéndole al mundo de la manera más bella que sabemos y podemos.
Así, la bondad se ve y se percibe en las miradas limpias, en los actos sinceros y en toda aquella sabiduría que se desprende en la cercanía y en la ilusión de cambiar el mundo, de hacer justicia y de apropiarse de la generosidad.
“Por encima de todo está la bondad afectuosa. Así como la luz de la luna ilumina sesenta veces más que la de las estrellas, la bondad afectuosa libera al corazón de una forma sesenta veces más efectiva que todos los demás logros religiosos juntos”.
Buda Gautama

La confianza en la bondad ajena es el testimonio de la propia bondad

De vez en cuando llegan a nosotros oídos bonitas historias llenas de ternura y de eso que llamamos “humanidad”. Los grandes actos nos iluminan y nos estremecen, y es que son el fiel reflejo de aquello que nos une. Por eso, hoy os hemos querido acercar una recopilación de “pequeños” actos de bondad que hemos encontrado por la red y que a todos nos sacarán una sonrisa:

1-Todos podemos hacer favores porque sí

En esta ocasión alguien vio cómo un coche se mojaba por dentro porque sus dueños se habían dejado la ventanilla abierta. Entonces dedicó unos momentos de su vida para colocar unos plásticos que impidieran que el agua entrase. En la nota que se ve en la imagen escribieron puede leerse: “No quería que tu coche se mojase. Que tengas un buen día”.

2-El poder de la empatía

Un hombre vio cómo dos mujeres lloraban en la mesa de al lado. Encontró una manera de contribuir a mitigar su dolor y a hacerlas sonreír pidiéndole al camarero que le pasara la cuenta de sus consumiciones.

3-Pagar el café a quien lo necesite

En los últimos años se ha vuelto a la vieja costumbre napolitana de dejar cafés pagados en las cafeterías o bares para que aquellas personas que lo necesiten y no puedan costeárselo. Pregunta en tus locales habituales si puedes hacerlo y cambia el día de mucha gente.

4-Ayudar antes que competir

Esta atleta prefirió ganar a su competidora antes que luchar por su propia victoria, en la cual tenía muchas posibilidades. Esta mujer se llama Meghan Vogel. Finalmente quedó la última pero estamos seguros de que para ella y para muchos otros fue la ganadora.

5-Los padres de unos gemelos de 14 semanas reparten tapones y dulces en el avión

Este acto de responsabilidad social y bondad resulta adorable. Los padres de unos pequeños repartieron estas bolsas entre sus compañeros de viaje para pedir disculpas por adelantado por el trastorno que pudieran ocasionar los pequeños durante el trayecto.

6-Estos dos chicos rescataron a un cordero del mar

Aquellas personas que arriesgan su vida para salvar las de los demás se merecen un aplauso inmenso. Sin duda son estas historias las que más nos emocionan y nos sensibilizan.

7-Este perro no paró hasta hacerse amigo de este pequeño argentino

En este vídeo podemos ver cómo surge una bonita amistad. La insistencia y la comunicación entre estas dos preciosas almas nos enternecerá hasta límites insospechados.

8-Este grupo de jóvenes decidió cambiar su vestimenta para apoyar a un compañero

Estos chicos quisieron cambiar sus pantalones por faldas en apoyo a un compañero transexual. Desde luego que no es algo que veamos todos los días por eso resulta verdaderamente reconfortante.

9-Este perro maltratado encontró a su verdadero amigo humano

Este perro maltratado acudió a la casa de una buena persona en busca de ayuda y la encontró. A partir de entonces quien lo encontró le dio un verdadero hogar. Colgó estas fotos en las redes y dijo que este perro le había encontrado y que por nada del mundo iba a devolverlo. Estamos seguros de que hoy este bonito animal es feliz porque desde luego encontró el amor verdadero.

Una vez vistas estas historias no debemos olvidarnos de que el mejor homenaje que podemos tributar a las personas buenas es imitarlas, hacer nuestros sus gestos y continuar con la búsqueda de la justicia. Recordemos que si nos alimentamos de amor, los miedos y los pesares morirán rápidamente de hambre.
 Raquel Aldana

Poder de ser uno mismo

Quédate con aquellas personas con las que puedes ser tú en toda tu esencia

Hay personas que sacan lo más sincero, genuino y verdadero de nuestro interior. Son aquellos que profundizan en nosotros, que exprimen nuestra esencia y que nos hacen disfrutar de lo maravilloso que es sentirse bien siendo uno mismo.
Son esas personas que tienen algo que no sabemos definir que nos invita a tener plena confianza y a sentirnos con total libertad para comportarnos como queramos y como nos pide el cuerpo en cada momento.
Poder ser uno mismo se ha convertido en una excepción más que en una regla, lo que ocasiona que muchas veces nos sintamos desubicados. Esto se debe al miedo a que nos juzguen y nos etiqueten, lo que acarrea que al final ocultemos nuestros verdaderos intereses para no lidiar con ciertas situaciones.
 
 
Uno no puede ser uno mismo de manera absoluta cuando se está en público, porque estar en público ya te obliga a cierta autodefensa.
John Lennon
 
 

El valor de la autenticidad

A veces negamos que nos guste cierta música o que estemos interesados en unas aficiones pero no en otras. En otros momentos podemos incluso obviar u omitir información sobre nosotros que nos solicitan o que estaríamos encantados de contar.
De esta manera, poco a poco, vamos dejando de ser nosotros mismos de cara a los demás o incluso en nuestra vida interna, lo que es mucho más grave y más preocupante.
O sea, no comportarnos como nos gustaría acaba mermándonos, esto genera un empobrecimiento emocional que nos deja sumidos en una característica mezcla de tristeza, melancolía y desgana. Esto, por supuesto, tiene sus consecuencias en nuestras relaciones, que a su vez se tornan cada vez más insatisfactorias.
Sin embargo, a veces encontramos personas con las que podemos ser nosotros mismos y con las que nos conseguimos sentir realmente bien. Gracias a ese empuje nos permitimos liberarnos de esas ataduras emocionales y empezar a ilusionarnos de nuevo.
Lo cierto es que este tipo de conexiones no abundan, por lo que tenemos que apreciar cada uno de los momentos que vivimos junto a ellos, ya que nos ayudan a contemplarnos y a trabajarnos en esencia.
Humildad
La amistad con uno mismo es de suma importancia, ya que, sin ella uno no puede ser amigo de nadie más en el mundo.
Eleanor Roosevelt

Sé tú con total libertad

Como hemos comentado hasta ahora, ser uno mismo con total libertad es bastante complicado ya que depende en gran medida de lo cómodos que nos sintamos con los demás. Sin embargo, el verdadero trabajo a realizar nos corresponde a nosotros; es decir, que ser uno mismo requiere de autoconocimiento. En este sentido, vamos a analizar qué podemos hacer:
  • Acéptate, eres una persona única e irrepetible. Es normal que quieras mostrar una versión más deseable de ti a los demás, pero no es necesario. De hecho puede llegar a ser contraproducente ya que nuestra parte más amigable es la natural.
  • No te centres en la imagen que los demás tienen de ti, hazlo en cómo tú te consideras. Esto nos ayuda a ser más auténticos y espontáneos.
  • Tu valía no depende de cómo es con lo que te comparas. Todos tenemos ideales y valores, pero esos no dependen de los demás. Es importante que trabajes para ser cada vez mejor, pero no para parecerte o superar a nadie.
Uno de los retos más difíciles es ser nosotros en un mundo en el que la mayoría está tratando de aparentar ser alguien más. Valorarnos es costoso, pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.
personas

Raquel Aldana